El álbum debutó en el número 2 del Billboard 200 y vendió más de 2.5 millones de copias en todo el mundo, consolidando a Miley Cyrus como una estrella musical por derecho propio, separada de su personaje.
Preocupado por la actitud de su hija, su padre, Robby Ray Stewart (Billy Ray Cyrus), decide darle una lección. La lleva de regreso a su hogar natal: Crowley Corners, Tennessee, un pequeño pueblo rural donde los valores son simples, la gente es auténtica y la fama no vale nada. El objetivo es que Miley reconecte con sus raíces durante la celebración del cumpleaños de su abuela.