Una de las críticas más fuertes que recibió la película fue su estructura. Muchos críticos y fans señalaron que "Que
El mono (llamado "Coca-Cola") pertenece a un líder del crimen con el que se toparon en un club de masajes. Una de las revelaciones más hilarantes es que toda la noche empezó porque Alan le echó "metanfetamina líquida" en un café con leche a toda la mesa, incluido Teddy y el propio Stu, lo que explica las alucinaciones colectivas.
La película no teme cruzar líneas de lo políticamente correcto, manteniendo el espíritu rebelde de Todd Phillips. Legado y taquilla